Proyecto au Tour du Mont-Blanc

La fauna

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La fauna del Espacio Monte Blanco es rica y variada: en el territorio están presentes todas las especies principales características del sector occidental de los Alpes. En esta breve descripción se mencionarán sólo y exclusivamente los mamíferos y los pájaros, que en general son de mayor interés para los excursionistas.

Como la flora, también la fauna se distribuye mayormente según los niveles de altitud y manifiesta adaptaciones a un tipo de ambiente o de cobertura vegetal determinada; algunas especies exploran el territorio, aventurándose en diferentes ambientes también muy alejados. Es el caso del Zorro, que podemos encontrar en los aglomerados del fondo del valle, pero también en los prados a elevada altitud o la Gamuza, que frecuenta tanto la pradera como los bosques. Esto no obstante, los animales en su mayoría están asociados a un hábitat específico, y es precisamente allí que deberemos buscarles.

En el nivel subalpino, además de la Gamuza ya citada, se encuentran otros dos grandes herbívoros: el Ciervo y la Cabra. En este lugar es habitual encontrar las Ardillas, el Pito rojo mayor, el Pito verde y el Pito negro.

La franja comprendida entre la parte alta del bosque y los arbustos que anuncian el prado está habitada por el Faisán de monte. Los machos de esta especie, en primavera, pelean por las hembras con característicos desfiles y, a veces, verdaderos encuentros físicos.

Las praderas y la grava del nivel alpino son frecuentadas por Cabras monteses, Águilas reales y por su principal fuente de alimentación durante la bella temporada, la Marmota.

Gracias a un proyecto internacional de reintroducción realizado a partir de los años 80, hoy es posible ver dar vuelta por encima de los valles del Espacio Monte Blanco al majestuoso buitre de corderos, que había desaparecido del arco alpino a inicios del siglo.

Los ambientes rígidos del nivel de altitud hospedan tres especies que cambian de color según la temporada: la Liebre variable, el Armadillo y el Lagópodo de los Alpes.

El nivel nival es demasiado áspero para poder acoger animales superiores con una cierta constancia: principalmente durante el verano se puede encontrar la Chova piquigualda y el Pico treparriscos.