Mon Tour du Mont Blanc

La flora

flore_194_l.jpg

El macizo del Monte Blanco, donde predomina un suelo ácido y cuyas laderas son escarpadas y alisadas por los glaciares, es, en síntesis, un ambiente bastante pobre en términos de flora. Los alrededores son más ricos e interesantes porque el suelo, a menudo, nace de rocas metafórmicas o rocas calcáreas y las condiciones de vida para las plantas, aún manteniendo las características de un ambiente montañés áspero, son menos extremas.

Aún en medida diversa, la alternación de tipologías de suelo de origen diferente se manifiesta en todos los frentes. En la mayoría de los casos, las especies que encontramos durante una excursión en Francia son las mismas que podemos ver en Suiza o en Italia, con alguna excepción significativa: la genciana de los Alpes, por ejemplo, presente en las vertientes suiza o francesa, no es señalada en Valle de Aosta.

Los niveles de vegetación más representativos en el Espacio Monte Blanco son los siguientes: el nivel subalpino, donde prevalece la selva de coníferas poblada principalmente por el abete y el alerce; el nivel alpino, caracterizado por la pradera que, hacia arriba, se espacia en terrones pioneros, el nivel nival, por encima de las nieves perennes.

El sotobosque del nivel subalpino hospeda numerosas especies. Entre las más visibles, la pantufla de Venus, rara y hermosa orquídea, el lirio llorón y la aguileña de los Alpes.

Pasando en una franja donde abundan arbustos como el rododendro y el arándano, el nivel subalpino se esfuma hacia arriba en el nivel alpino. La pradera alpina está poblada por muchas especies con floración espectacular, entre las cuales las dos vicariantes gentiana acualis y genciana de Clusius, el célebre Edelweiss y la rara campanilla tirsoide.

Entre las plantas raras que se pueden encontrar en el nivel nival, las dos que poseen el récord de altitud para el arco alpino son el ranúnculo de los glaciares y la saxifraga de dos flores.

Para la flora como para la fauna, los tres puebles tienen una legislación que tutela las especies según su relativa vulnerabilidad. Por otra parte, Espacio Monte Blanco, con el grupo de trabajo en los ambientes sensibles, trata de identificar medidas locales y coordinadas de protección en tres vertientes del macizo.

Además, es posible hacerse una idea de la flora del Espacio Monte Blanco visitando uno de los jardines alpestres presentes en los tres países. Sin poder sustituir la emoción de la excursión en la naturaleza, la visita de un jardín alpestre puede revelarse de gran utilidad, porque las plantas se clasifican y son fácilmente identificables.