Un ambiente natural de excepción

Mochila

La mejor amiga del excursionista

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Una mochila espaciosa, dotada de tiras ergonómicas, estructura para la espalda cómoda y transparente, cierre en la cintura y, posiblemente, una cobertura suplementaria para la lluvia es fundamental para gozar la excursión.

El volumen aconsejado está comprendido entre 30 y 60 litros, según las ganas que se tengan de realizar un trekking de uno o varios días (también existen mochilas muy espaciosas).

Se aconseja escoger un modelo con divisiones del volumen en dos compartimientos, uno inferior y otro superior, es decir permite crear dos ambientes separados, muy útiles en caso de lluvia y si se quieren aislar alimentos de las prendas de vestir.

Otros elementos útiles son los bolsillos laterales externos (no más de dos), el sistema porta piqueta/bastones, la predisposición para el sistema de hidratación (por ej, Camelback) y el cierre lateral de apertura que permite acceder al volumen principal de la mochila sin quitársela de la espalda.